domingo, 29 de septiembre de 2013

Mercadillos de domingo

Siempre se dice que para todo hay solución. Muchas nos gustan, otras no. Sin embargo, como siempre la han habido. Existe dentro de cada sociedad, una costumbre que nos otorga un respiro, una salida a lo “inalcanzable” en un preciso momento. Una solución podrían ser los créditos otorgados por los bancos, y lo otro –muy usado por estos lares- levantarse temprano un domingo para ir de compras al mercadillo.

Los mercadillos son “pequeños mercados” en donde encuentras todo tipo de artículos, en especial para el hogar y la moda. He llegado a encontrar perfumes desde 10 euros –que en tienda está cerca de los 90 euros-, hasta artículos para el coche o auto. Siempre a precios reducidos. Pero como en todo, debes saber escoger.

Aquí en Barcelona, hay muchos mercadillos, muchos integrados por gitanos. Y por ser tales, tienen una forma muy particular de hablar y de llamar a sus clientes. Cada vez que los escucho “arengar” sus productos a viva voz, me hacen mucha gracia; lo cual resulta efectivo para llamar la atención: “¡u´ euro, u´euro! – ¡mira que se me acaba! – ¡no se me amontone´ que para todos hay! – ¡mira chochete, mira que se acaba! – ¡eh´ payo qué está´ buscando! – ¡oye mira, que son tre´, son tre´ pares los que vienen, a u´ euro!” – etc.

Me temo afirmar que soy muy “especial” para encontrar lo que busco. En gustos y colores, me pierdo y casi nunca me convence lo que encuentro. Sin embargo, los bajos precios ayudan mucho a tomar decisiones de último momento. Siempre he encontrado polos, chaquetas, y… perfumes. Comprarlos ahí, me ha permitido disfrutar de largos paseos en el fin de semana.

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@diegoganoza

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