jueves, 24 de octubre de 2013

Fin de semana depurativa

Creo que no soy el único al que conforme va encontrando buena información, la va guardando. Siempre por si acaso la necesite en algún momento.

Simple-deskSin embargo, esa buena información, con el tiempo deja de serlo y se convierte en obsoleta. Pues eso, lo supe este fin de semana cuando la cantidad de información almacenada en mi sistema de fuentes estaba que colapsaba, y el tiempo parecía demasiado ingrato cuando me ponía a revisarla.

Soy de encariñarme con las cosas, pienso que en algún momento me volverán a servir, y las guardo. Luego, aunque no me sirvan, les cojo cariño, y las sigo conservando. Me cuesta deshacerme.

Me resulta curioso que esto, en algunos casos, también se les aplique a las personas. No sé si les ha pasado. Hubieron personas en mi vida que en algún momento fueron un “tema central”, y que hoy por hoy, –casi- ni se aparecen en mis asuntos cotidianos. No es que trate a las personas como objetos y las “ponga a ese nivel”, pero es la verdad cuando me refiero a su “influencia”, mas no a su valor como tales.

En fin. Volvamos al tema del presente post. Ya me deshice de muchas páginas web en mi Feed, he dejado de seguir a muchas cuentas en Twitter e Instagram; y además borré música que apenas comenzaban las adelantaba para escuchar la siguiente. Ha sido una buena elección comenzar con ello, ya que ahora siento una ligereza y un nuevo ambiente increíble.

Hasta el siguiente post.

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@diegoganoza

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