domingo, 15 de diciembre de 2013

El lunes más corto

Son las 4:00 am, y hoy tengo muchas cosas por hacer. Acabo de levantarme y estoy sentado en el filo de la cama. Aún mirando la noche entre la transparencia de las cortinas de la ventana de mi habitación.

4:15 am: Acabo de encender mi laptop, y espero que termine de cargar todo lo que tiene que cargar. Mientras me levanto al baño y hago lo de costumbre.

4:25 am: Me siento y comienzo a revisar mi correo personal. Muchas publicidades, y siempre que digo que me de-suscribiré de ellas, nunca termino haciéndolo. Hoy tampoco es la excepción.

4:35 am: Abro en una nueva pestaña el correo del trabajo. Y comienzo a revisar el listado de pendientes que quedaron de ayer. Quiero avanzar con alguno, pero es jodida la vida cuando sabes que muchos de esos pendientes no dependen de ti. Se necesitan respuestas para poder sacarlas de la lista.

5:00 am: Una vez depurada la lista de los pendientes, comienzo con los que están en mis manos, que a lo mucho son un par de cosas muy puntuales. Hecho esto, pienso que estoy exagerando al enviarlos a estas horas de la “madrugada”. Así que igual los envío.

Window5:30 am: He terminado, por el momento, con los correos, y ahora toca Twitter. Veo y mi Tweet-Line, y sigue siendo lo mismo de ayer. Las noticias publicadas hace algunas horas, ya las había visto ayer cuando abrí la sección noticias en mi página de inicio. No es sorpresa. Sin embargo, veo que hay imágenes curiosas y temas interesantes que alguno que otro ha colgado y los voy revisando.

6:20 am: Ya la luz comienza a filtrarse a través de la cortina de la habitación, así que me levanto, con celular en la mano, y me voy a la cocina a poner el agua a hervir. Me doy cuenta que las vasijas aún siguen sucias desde el día anterior –y anterior a éste- así que me pongo en ello. Al poco rato, comienza a sonar la tetera y saco la mantequilla de la refrigeradora para que vaya derritiéndose mientras termino de secarme las manos y alisto la taza.

7:00 am: Mientras tomo el desayuno, veo más muerte en la televisión que cualquier película de acción. Así que la apago y traigo mi laptop a la mesa, y mientras me sirvo un pan con mantequilla -ya cuasi derretida- comienzo a ver las publicaciones de algunos YouTubers. Me rio, me distraigo, me emociono y por ratos, me decepciono.

7:40 am: Dejo las vasijas en el lavadero y como ayer, continúo con mis cosas. Voy pensando en la ropa que usaré hoy; sin embargo termino cansándome de “pensar” y termino usando lo primero que encuentre.

8:00 am: A buscar las llaves. No las encuentro. Busco debajo del sofá, y ahí están. No me pregunten cómo llegaron ahí. Salgo de casa, y recibo una llamada. Debo encontrarme con una persona que entregará un trabajo. Debe ser hoy. La persona se encuentra a hora y media de distancia.

8:30 am: Llego a la oficina y recibo los correos para la empresa. Spam tras spam.  Borro los que nos sirven y a continuación a atender aquellos que sí.

9:00 am: Salgo de la oficina al encuentro con la cita de hoy. El tráfico matutino aún continúa conglomerado. Así que me tomará algo más de tiempo en llegar.

11:30 am: Estoy buscando dónde estacionar el auto, pero no encuentro sitio. Maldigo la hora que es y continúo dando vueltas por un lugar.

12:00 am: Voy con retraso y comienzo a llamar para anunciar mis disculpas y retraso, pero no me contestan. Encuentro un lugar, y me hago de él.

12:30 pm: Estoy dando vueltas en el lugar del supuesto encuentro, y nadie llega aún. Temo que se hayan ido, y adiós trabajo y por lo tanto, dinero.

Tráfico Javier Prado - Diego Ganoza

12:40 pm: Debo salir a las 10:00 pm, tengo el pasaje comprado, y debo dejarle comida a la mascota de la casa, debo hacerlo porque no hay nadie en casa. Recibo una llamada. Es del señor con el que he quedado, y me dice que demorará media hora en llegar. Se le hizo tarde la reunión que tenía.

01:15 pm: Llega el Sr., hablamos de negocios. Tomamos una gaseosa, y me da detalles.

01:45 pm: Debo ir a recoger unas encomiendas. Y el Sr, no deja de conversar. Le corto la entusiasta conversación, y nos despedimos. Es una hora y media de retorno. y quizá otra media hora hasta el lugar donde debo hacer el recojo.

03:45 pm: Me dicen que el recojo debe ser con una carta, y presentar el recibo. Les digo que no tengo el recibo. Así que me dicen que bastaría con el correo o número de envío. Les maldigo y salgo en busca de una cabina  a redactar e imprimir la carta y a enviarles el número de envío. No hay cabinas de internet cerca.

04:30 pm: No he almorzado y estoy terminando la carta. En media hora cierran, y estoy desesperado por salir corriendo a entregarla.

04:45 pm: Luego de una lenta impresión a blanco y negro, salgo de la Cabina de internet y me voy a recoger la encomienda. Llego y ya estaban por cerrar, la señorita me reconoce y le dice al tipo de seguridad que me deje entrar. Entrego la carta, reviso el código de envío, y finalmente me lo da.

05:15 pm: Estoy a media hora de casa, y aún no le compro la comida a la mascota; saldré varios días, así que debo llevarla a casa de la abuela que está a una hora. Como estoy cerca a la hora punta será un viaje de una hora y media. Sólo ida. El bus sale a las 10:00 pm.

05:45 pm: Llego al mercado. Compro la comida y algunas cosas más para casa.

06:30 pm: Llego a casa, saco a la mascota y la monto en el auto. No voy a llegar, comienzo a decirme.

08:00 pm: Sudado, llego a casa de la abuela, suelto a la mascota, y comienzo a dar indicaciones. Dejaré el auto ahí, pues el viaje lo haré en bus. Como les dije. La hora y media de viaje, con hora punta y congestionamiento incluido, me tomará más tiempo haciéndolo en transporte público.

08:30 pm: Entre rápidas indicaciones, salgo de la casa. Enrumbo al paradero, y los buses están demasiados llenos. Imposible viajar. Decido ir en taxi.

10:00 pm: El taxista desgraciado, me cobró lo que le dio la gana. Pero llegué. Soy el último en abordar. Subo a mi asiento y dejo mis cosas. Me recuesto y el bus comienza a salir de la terminal.

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@diegoganoza

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